Ayúdale a tu bebe a explorar su mundo

Los bebés nacen con un gran potencial y para desarrollarlo al máximo y de manera divertida, nada como la estimulación temprana, que les ayuda a explorar y entender lo que sucede a su alrededor, así como adquirir destrezas y habilidades de manera natural.

Echando mano de juguetes, tapetes, pelotas de colores y hasta espejos, los ejercicios para trabajar equilibrio y confianza, además de distinguir distancias, pueden realizarse en un gimnasio para bebés o en la comodidad del hogar.

“La estimulación temprana es para ayudar al niño a conocer su mundo, su entorno, y hacer que esas neuronas se vayan conectando más rápido, que el cerebro tenga más divisiones y así su pensamiento lógico sea más asertivo”, indica Ileana Ruiz, directora administrativa de Gymboree Satélite.

“Y si aparte le das el amor, el cariño y el apapacho diario, estás inculcando valores para que sea una persona de bien”.

Es desde los 0 meses hasta los 5 años que se recomienda estimular a un niño, aunque esto se puede hacer desde que está en el vientre, por medio de canciones o el contacto físico de las manos de la mamá sobre el abdomen, agrega Brenda Guerra, coordinadora de la misma institución.

“Muchos confunden el término, piensan que estimulación temprana es hacer al niño más inquieto y no es así.

“Lo que hacemos es trabajar con el niño acorde a lo que debería estar haciendo a su edad, por eso nos enfocamos en objetivos, por ejemplo, empezar a desarrollar el lenguaje por medio de palabras o acciones”.

 

Considera los siguientes ejercicios y actividades

¡Cántale!

Coloca al bebé en una superficie limpia y plana, de preferencia en una colchoneta tendida en el piso. Luego, cántale una canción infantil que sea corta y a la que le puedas incluir mímica o ademanes señalando partes de tu rostro, por ejemplo, la frente, nariz o boca.

Haz esta actividad dos o tres veces seguidas.

OBJETIVO: Trabajar la atención que pone en mamá, además de reforzar el seguimiento visual que hace a los movimientos o ademanes.

¿Quién anda ahí?

Acomoda un espejo en el piso y, con mucho cuidado pon al bebé encima y boca abajo, de manera que pueda verse ahí, así como a su entorno. Háblale a través del espejo.

Trata de que se mantenga en esa posición de 2 a 7 minutos, según soporte sin cansarse.

OBJETIVO: Además de ejercitar los músculos del cuello, aprenderá a poner atención en el mundo que le rodea.

Aquí está mamá

Acuesta al bebé boca abajo encima de una pelota de playa y ruédalo cuidadosamente hacia adelante y hacia atrás. De preferencia, pide que alguien haga la misma actividad, de manera que pueda percibir la distancia entre un objeto lejano y uno cercano al rodar.

Después, haz que se siente sobre la misma pelota y ahora muévelo de un lado a otro. Asegúrate de que en ambas actividades siempre esté sostenido de su espalda con la palma de tu mano.

De ser posible, realiza cada actividad de 2 a 7 minutos.

OBJETIVO: Trabajar el equilibro y ayudar a distinguir distancias y colores.

Específicamente en el primer ejercicio se fomenta el gateo al estar el bebé boca abajo,ß apoyado sobre cuatro puntos (brazos y pies). Además, al sentir la palma de tu mano en su espalda, reforzará la confianza de que estás muy cerca.

 

Fuente: www.vivelohoy.com